martes, 16 octubre 2018
Buscar Aqui
Ciudad y Estado
(ej: Miami, FL)
El Mambo E-mail

 

Es un ritmo originario de África y desarrollado en Cuba, que se convirtió en uno de los estilos musicales latinoamericanos más populares de mediados de los 50.El mambo se baila siguiendo un ritmo sincopado, mezcla de música africana, hispanoamericana y jazz y se caracteriza por presentar un tiempo de silencio en cada compás, que se corresponde con una pausa en el movimiento de los bailarines con el fin de acentuar la síncopa. Es uno de los ritmos latinos que se enseñan en clases de baile de salón.


baileLa historia del mambo moderno comienza en 1938, cuando Orestes López escribió un danzón llamado Mambo. La canción era un danzón, descendiente de los bailes de salón europeos como el baile inglés country, la contradanza francesa y la contradanza española, pero usando ritmos que derivan de la música folclórica africana.


La contradanza había llegado a Cuba en el siglo XVIII, cuando comenzó a conocerse como danza y se hizo muy popular. La llegada de negros haitianos más tarde en ese siglo cambió la cara de la contradanza, añadiendo una síncopa llamada cinquillo.


A fines de 1940, un músico llamado Dámaso Pérez Prado inventó un baile para el mambo y se convirtió en la primera persona en vender su música como mambo. Desde La Habana, Prado llevó su música a México y a Nueva York.


Después de Prado vinieron varios músicos de mambo, como Enrique Jorrín. Algunos experimentaron con nuevas técnicas, como ritmos más rápidos y el uso de pasos laterales en el baile; esta última innovación dio lugar a la formación del chachachá y fue el resultado de la experimentación de Jorrín. El chachachá estaba muy orientado al público popular, especialmente después de que Arthur Murray simplificara el baile. El mambo siguió siendo popular en Estados Unidos y Cuba hasta 1960, cuando se crearon el boogaloo y la pachanga.


En 1954, el cha-cha-cha, un tipo de mambo creado por el violinista cubano Enrique Jorrin, miembro de la Orquesta América Charanga, arrasó en La Habana y Nueva York. Más fácil de bailar que el mambo, con un ritmo más cuadrado y el contratiempo característico en el tercer golpe, se extendió a Europa y fue destronado a inicios de 1960 por la pachanga y el boogaloo.


El mambo volvió a ponerse de moda en 1995 cuando Guinness utilizó la canción de Pérez Prado Guaglione en una campaña publicitaria con el actor dublinés Joe McKninney. La canción se lanzó como sencillo y alcanzó el número 2 en las listas inglesas. En 1999, Lou Bega publicó una re-mezcla de Mambo No. 5, otra composición original de Prado, que se convirtió en un éxito por toda Europa.

 
Red de Sitios Latinos
 
Latinos